jueves 23 de abril de 2009

Conferencia de José Luis Corral en Granada con motivo del 14 de Abril











La histórica sede falangista, ahora del Movimiento Católico Español en Granada, sigue luciendo sus banderas en la céntrica calle de los Reyes Católicos, en el número 21, cabe su Ayuntamiento. Las enseñas nacionales y las propias del Movimiento son bien visibles para cuantos transitan por esta maravillosa ciudad, donde se dan cita las artes árabes y cristianas en una síntesis insuperable.

El interior también es expresivo de los ideales que en ella se viven, se enseñan y se propagan.

El 14 de abril ha tenido lugar una importante cita en esta sede para recibir al Jefe Nacional del Movimiento Católico Español y de Acción Juvenil Española, José Luis Corral, que fue presentado por el popular líder falangista provincial, José María Caballero. En la presidencia, junto a ambos, un representante de la juventud patriota granadina y un veterano alférez provisional.

José Luis Corral dio una documentada y viva conferencia sobre aquella fiesta nefasta del 14 de abril de 1931, hace 78 años. La irresponsabilidad de Alfonso XIII, abandonando España al poder masónico que él conocía bien, pues le había amenazado previamente; la quema de conventos e iglesias de mayo del 31; la prohibición y expulsión de la Compañía de Jesús; el exilio forzoso del Cardenal Primado; la secularización de los cementerios, el matrimonio civil y el divorcio; la retirada de crucifijos de las clases; la prohibición de enseñar a las congregaciones religiosas; la extinción del presupuesto del culto y clero al que venía obligado el Estado por el gran latrocinio de la Desamortización; la persecución de los rivales políticos; las huelgas, atentados y represiones; la Revolución de octubre de 1934; el nacimiento de Falange, la figura de José Antonio, su relación con las derechas y con los monárquicos; las violencias y coacciones en las elecciones de febrero del 36; la toma del poder del Frente Popular y la revolución desde el poder, llegando al asesinato de los líderes políticos de la oposición; todo lo cual desembocó en el Alzamiento Nacional, que marcó dos zonas bien distintas.

Corral también explicó las diferencias entre unos y otros, la primera matanza colectiva tras la rendición del Cuartel de la Montaña; el primer bombardeo de población civil en Tetuán, por parte de los rojos; el "te rindes o matamos a tu hijo"; el heroísmo de los nacionales en contraste con el terrorismo izquierdista; los facinerosos que capitaneaban las milicias rojas; las chekas y las bárbaras represiones sobre los propios, como los fusilamientos de prostitutas y homosexuales por Durruti; las matanzas del carnicero de Albacete, André Marty, sobre sus propios brigadistas internacionales; la disciplina del tiro en la nuca de Líster y el Campesino y de los comisarios políticos; las luchas intestinas entre rojos, con matanzas de anarquistas en Barcelona, del POUM y Andrés Nin, del propio Durruti, de los de Negrín y Casado, los de la 84 Brigada Mixta que combatió en Teruel, los milicianos del cementerio de Aravaca. Aquel ambiente de terror, de blasfemia, de odio y persecución a la Religión, terminó con la Victoria del Generalísimo Franco y sus gloriosos Ejércitos nacionales, comenzando, entonces sí, la etapa más benéfica y fecunda de nuestra historia en varios siglos.

Sin embargo, la explicación de los rojos es que tras milenios de oscurantismo y represión, alboreó una era de paz idílica que fue la II República, llena de paz, progreso, libertad, justicia social y avances para el obrero y el pueblo. Pero que unos militarotes aburridos en África, en conjunción con unos malísimos fascistas opresores y unos curas y unos ricos que querían recuperar su dominio, acabaron con aquella paz, reprimiendo bárbaramente a los pobres obreros hasta que por fin, muerto el Dictador, hemos vuelto a encontrar la libertad y la paz, la democracia, los votos, los partidos, con mucho progreso y desarrollo, por lo que la verdadera historia de España empieza en 1978, donde nos dimos a nosotros mismos un Régimen de paz, tolerancia, respeto, pluralismo, libertad, trabajo y riqueza que para sí quisieran el resto de los países. Y "colorín, colorado, este cuento se ha acabado", palabras con las que terminó José Luis, que fue fuertemente aplaudido.

Un público abrumadoramente juvenil en su gran mayoría, escuchó con expectación la conferencia.

Para terminar el acto, el "Cara al sol", cantado con entusiasmo y patriotismo.

Algunos de los asistentes quisieron posar para tener un recuerdo de este día memorable. Jóvenes y mayores, en alegre camaradería.

Y el Escudo Nacional, el símbolo más precioso de todo nuestro patriotismo.

Posteriormente, en un local cercano, algunos de los asistentes prosiguieron la convivencia tomando algunos refrescos y charlando animadamente.

Gente que se conoce por vez primera, otros que hace años no se encontraban. Resultan muy gratos nuestros actos y reuniones. Buenos momentos que sabemos vivir y disfrutar, abstrayéndonos de los graves momentos que vivimos. Al mal tiempo, buena cara. Que a cada día le basta su afán.